sábado 11 de marzo, 2006

El ‘problema’ de P2P, o la inercia del industria del contenido…

[Jack Valenti](http://en.wikipedia.org/wiki/Jack_Valenti), el ahora ex-presidente de la Asociación de Películas de América (MPAA) declaró, dirigiéndose al congreso estadounidense:

«Vamos a sangrar y sangrar y sufrir una hemorragia, al menos que este Congreso al menos proteja a una industria… cuyo futuro depende de la protección contra los ataques y los estragos que causa esta máquina»

Valenti hizo esa dramática declaración en 1983, [refiriéndose a la video cassetera](http://www.lessig.org/blog/archives/002065.shtml). En 2002, mientras las ganancias por el arriendo de videos y DVDs alcanzaba (en EEUU) **12 billones de dólares**, Valenti declaraba:

«Está volviéndose muy claro – alarmantemente claro, puedo agregar – que estamos en el medio de la posibilidad de un Armagedón»

Esta vez, Valenti se estaba refiriéndo al uso de Internet para bajar películas.

Hay algunos que no han caído en esa histeria. iTunes ha ofrecido una alternativa, pero hay otros usos: [BigChampagne](http://www.bigchampagne.com/) es una compañia que monitorea las redes de intercambio en Internet y ayuda a… si, las disqueras, a decidir que música es la más popular y por lo tanto usando las red «pirata» como una herramienta de mercadeo.

Como BigChampagne, otros han estado tratando de buscar la forma de crear un modelo de negocios alrededor de P2P. Siguiendo [propuestas de la EFF](http://www.eff.org/share/compensation.php) y otros, Francia está considerando cobrar una [cuota mensual fija](http://news.com.com/France+may+sanction+unfettered+P2P+downloads/2100-1030_3-6005860.html) por el derecho de usar P2P.

Pareciera que la historia se va a repetir. Es interesante como esa industria que se autoproclama defensora de la creatividad sea siempre la primera en tratar de prohibir, y cuando no puede (como le ha pasado casi siempre), controlar las nuevas tecnologías. En un futuro cercano, nosotros los usuarios y empresarios más astutos que que la RIAA y la MPAA vamos a descubrir un modelo de negocios que deje a todo el mundo feliz, como pasó en su tiempo cuando apareció la videocasetera.

Y sin duda, el sucesor de Valenti estará más que feliz de llenarse los bolsillos con una nueva fuente de ingreso, que no hubiera existido sin la tozudez y sentido común de los verdaderos creadores.

[tags] p2p, valenti, uso legítimo, derechos de autor [/tags]

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viernes 10 de marzo, 2006

Un Clip. Rojo. ¿Que me das a cambio?

Kyle tenía un problema, y también, una idea. El 12 de Julio del año pasado creo un blog ofreciendo intercambiar [Un Clip Rojo](http://oneredpaperclip.blogspot.com/).

Un Clip Rojo

¿El problema? Kyle MacDonald quiere tener una casa, pero no tiene el dinero para pagarla.

¿La idea? Kyle decidió trocar su clip por algo más, esperando que haciendo intercambios inteligentes eventualmente podrá cumplir su sueño.

Y hasta ahora, le ha ido bien. El clip lo cambió por un lápiz en forma de pez, que luego lo trocó por una manilla hecha a mano… que alguien le cambio por una cocinilla de campamento Coleman… y así sigue la historia.

El último intercambio fue ¡una camioneta! por… ¡Un contrato para grabar un disco!.

La red, definitivamente, la lleva.

[tags] One Red Paperclip, blogs [/tags]

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domingo 05 de marzo, 2006

El extraño mundo de las publicaciones académicas

Newton le escribió alguna vez a Robert Hooke: **»si he visto más lejos, es porque me sostuve en hombros de gigantes»**. En esa frase se captura uno de los pilares de la actividad académica: el progreso de debe a una comunidad de gente (incluso Newton tuvo que leer lo que se había hecho antes).

Es bien sabido que el éxito en la academia esta directamente relacionado con la publicación de artículos de investigación, que si son relevantes e importantes, serán citados por otros, generando **impacto** en un particular campo de investigación. La única forma de convertirse en un gigante, entonces, es que la difusión de la investigación sea lo más fácil posible.

El publicar en una revista científica de amplia distribución, digamos [Nature](http://nature.com) o [Science](http://sciencemag.org) ayuda, por supuesto, a facilitar la exposición necesaria, así como un estándar de calidad y un gran número de lectores. En cierto modo, las revistas científicas juegan un rol análogo a las disqueras y editoriales en el mundo de la música y los libros.

Sin embargo, la dinámica económica de las revistas científicas es muy extraña. A diferencia de otras formas de creatividad, el científico no recibe compensación por escribir un artículo de calidad con resultados originales. En cambio, los costos de publicación recaen en el autor, y pueden alcanzar fácilmente los miles de dólares (algunos calculan que el promedio es unos US$2000). La calidad del artículo es juzgado por otros científicos que trabajan *ad-honorem* y casi siempre anónimamente para la revista.

Las ganancias para esas publicaciones no terminan ahí, sin embargo. Suscripción a **una** revista científica puede costar desde unos $200 dolares por una suscripción personal hasta más de US$5000 por acceso institucional (digamos, una universidad).

Y he aquí el problema. Como científico, me interesa publicar en una revista de buena calidad, pero tengo poco interés que una vez publicada, el acceso a ese trabajo este restringido por una muralla que cuesta mucho dinero saltar. Ese problema no existe solo para los autores, sino a todas las instituciones académicas, que deben pagar cientos de miles de dólares para asegurar acceso a sus estudiantes e investigadores a los trabajos más recientes. El tener una biblioteca actualizada y completa, incluso para universidades con muchos recursos, se está convirtiendo cada vez más en un problema imposible de resolver (y de pagar).

A largo plazo, una posible solución es cambiar el sistema a uno en que **el autor paga y el acceso al conocimiento es libre**, lo que implica que las saludables ganancias que están recibiendo las publicaciones científicas (de parte de los autores, de los suscriptores, y en algunos casos, de publicidad en sitios webs o ediciones impresas) se reduzcan a niveles que permitan acceso universal.

Mientras tanto, hay otra solución: varias Universidades y otras instituciones han empezado a usar programas de código abierto como [DSpace](http:–www.dspace.org/) o [e-prints](http://www.eprints.org/) para establecer **repositorios insitucionales**, es decir, sitios web donde las Universidades pueden poner a disposición en forma abierta la investigación generada en la institución de forma de no violar los derechos de las revistas científicas (que son finalmente, necesarias), pero al mismo tiempo proteger el acceso libre a ese conocimiento. La Universidad de Chile, por ejemplo, tienen un repositorio en [Cybertesis.cl](http://cybertesis.cl), aunque está limitado solo a tesis, por ahora.

Esperemos que se expandan e incluyan todos los trabajos generados en la Universidad, y así ayuden a combatir la excesiva comercialización de la publicación científica que ya hemos visto en la «industria» cultural.

[tags] software libre, dspace, Ciencia [/tags]

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