El Metro Meme
Metros que he usado:
vía Metros from the world. En todos, por suerte, el antiquísimo método de mostrar un billete en la ventanilla resulta en un boleto… y algo de vuelto.
Metros que he usado:
vía Metros from the world. En todos, por suerte, el antiquísimo método de mostrar un billete en la ventanilla resulta en un boleto… y algo de vuelto.
Siguiendo con la onda geek de mi último post….
Todos los que mantenémos un servidor, o tenemos más de una máquina que queremos mantener remotamente, usamos SSH. SSH es seguro y rápido, y solo basta que el servidor tenga acceso a SSH para poder utilizarlo, lo que esta permitido en cualquier parte. Ahora, con todas las gracias que tiene, ssh puede ser un poco molesto si se tienen que copiar archivos, y como en efecto somos un usuario común en el servidor, estamos limitados a los programas instalados en este. Soluciones a este problema es usar NFS u otro archivo de sistema en redes, pero la desventaja es que es inseguro, y por supuesto, necesitas autorización del administrador de sistemas (¡buena suerte!).
Este el problema básico que soluciona SSHFS. Utilizando FUSE, o Filesystem in User Space, SSHFS te permite “montar” localmente un directorio remoto usando SSH. He aquí como hacerlo:
1.- Asegúrate que el kernel que estás usando incluye FUSE (está incluído en de la versión 2.6.14 para adelante). Si no lo está, es posible instalar el módulo: en Debian/Ubuntu, basta con instalar fuse-source desde synaptic, e instalar con module-assistant.
2.- Instalar SSHFS. Está en los repositorios de muchas distribuciones, como Debian/Ubuntu, Gentoo, etc. En Debian, basta instalar sshfs con synaptic. Si no, no te que más que compilar el código fuente!
3.- Carga el módulo: ‘modprobe fuse’ como administrador.
4.- Tamos casi listos: pasos 1-3 solo se hacen una vez, y ya estamos listos para utilizar nuestar cuenta SSH como un vulgar directorio en nuestro PC. Basta hacer:
sshfs usuario@servidor.com:dir_remoto dir_local
y presto. Ahora puedo ver, copiar, editar, etc, etc. todo lo que está en dir_remoto simplemente accediendo a dir_local. Para “desmontar” el directorio, basta hacer:
fusermount -u dir_local
7.- Eso es todo.
8.- O no: hay una larga lista de otros archivos de sistemas que usan FUSE. Entre ellos, gmailfs, que permite usar tu cuenta de gmail como un disco remoto, o WikipediaFS, que te permite acceder y editar artículos de la Wikipedia como archivos locales (hay cada loco…).
9.- Ahora si que terminé. Linux la lleva.
Si han leído este blog por algún tiempo, ya saben que no soy ningún fanático de Windows. Desde que me cambie a Linux, no he tenido ni la más mínima gana de usar ese nunca bien ponderado sistema operativo. Sin embargo, a veces algo pasa que me arrastra contra mi voluntad al lado oscuro. En este caso… Internet Explorer.. A pesar de que me preocupo de que este blog tenga html y css válidos y que se vea bien en Firefox, recibí quejas de usuarios de IE6. ¿Que hacer, cuando no tienes una máquina con Windows XP a la mano? Bienvenidos al mundo de las máquinas virtuales…
Parallels es un programita que se ha hecho famoso con los nuevos Mactels, ya que les permite a los usuarios de OSX correr Windows XP en una máquina virtual (MV). Es decir, uno puede instalar un sistema operativo completo, el OS “guest”, en un sistema que es el “servidor” o “host”. La gracia de la virtualización es que los dos sistemas pueden compartir los recursos del computador (tarjetas de red, CDs, etc. etc.) simultaneamente. Pero como no solo de Apple vive el hombre, hay una versión de Parallels para Windows… y para Linux.
Tratando de solucionar mi problema con el blog (e interesado en probar esta supuesta maravilla), raudamente baje la versión beta 2.2 de Parallels para Linux, convenientemente empaquetada para Debian y derivadas (y hay versiones para Gentoo, un RPM para Fedora/SuSe y una instalación genérica), y la instalé sin problemas. Después de los clicks de rigor, aceptando la licencia y demases, Parallels ofrece una excelente asistente para crear una MV (donde se instalará el sistema operativo de elección):

Al llegar el momento de elegir un lugar en el disco duro para crear la máquina virtual, me dí cuenta que me quedaba poco espacio en mi laptop, así que pensé que hasta aquí no mas había llegado (se requieren 8GB para instalar un MV para WinXP). Pero recordé que tengo un disco USB externo, así que decidí crearla ahí. 0 problema. El siguiente paso, instalar WinXP en la MV, fue también trivial. Parallels comparte los recursos disponibles, así que el CD y otros componentes pueden ser utilizados sin problemas.
Basta entonces con poner el CD con XP en el CD, y “encender” la MV. El proceso de instalación también fue muy fácil (con la diferencia que resetear la MV demora solo un par de sengudos,
), y cuando por fin terminó, llegó la hora de la verdad: “encender” el computador virtual, y…

Presto! Aquí lo tienen… una escena que debe ser la pesadilla de Bill Gates. Windows corriendo en una pequeña ventanilla, como un vulgar tetris, en Linux. Tambíen me trajo malas memorias de cuando usaba Windows, lo que explica el Ruso Blanco (o, como dijo el gran Lebowski, un “Caucásico”) al lado del laptop (*):

Por supuesto, se puede maximizar para utilizar a pantalla completa, y se puede instalar todo el software que quieras. Confieso que no he probado las otras alternativas, pero Parallels hace lo que promete, y lo hace bien. Si, es propietario, y cuesta US$50, pero fui capaz de solucionar rápidamente el problema que tenia con Explorer (o eso espero), y me quedé con un Windows de jugete, en caso necesario. Para alguien que quiere probar aplicaciones o sitios webs en distintos ambientes, creo que Parallels es realmente una herrmienta exclente. Y eso, señoras y señores, sería todo. ¡Salud!
(*) Ok, mentira. No tuve problemas, pero tener que usar Windows es una excusa tan buena como cualquier otra para tomarse un copete.
John Perry Barlow, de la EFF, le manda un mensaje a Dan Glickman, de la MPAA, sobre el futuro de las redes P2P:
Las buenas noticias es que ustedes se las han arreglado para comprar a cada cuerpo legislativo en el planeta, pero ¿sabes?, el problema es, las malas noticias son que estás compitiendo contra un enemigo dedicado que es más joven y más inteligente que tú, y que va a estar vivo cuando tú mueras, y que tiene fuerzas históricas en su lado, y que están usando su entendimiento de la tecnología muy bien para contrarrestar todos tus esfuerzos para controlarlos, y tú vas a perder la batalla. O sea, tienes 55 años de edad y estos muchachos tienen 17 y ellos son más inteligente que tú. Así que vas a perder. Pero la buena noticia es que ustedes son hijos de putas muy malos y han descubierto formas de estafar a audiencias y artistas por cientos de años, y todo lo que necesitas hacer es despabilarte un poco y vas a encontrar nuevas formas de hacerlo. Tengo toda mi fe puesta en ustedes y ustedes deberían darse un poco de crédito, en vez de gritar a los cuatro vientos que son las víctimas. No les sienta ser las víctimas.
Bien dicho. El debate completo esta en la BBC.
Enlace gracias a la EFF.
[tags] EFF, MPAA, Barlow, Glickman, P2P [/tags]
En la primera parte sobre The Long Tail, les contaba sobre esta idea simple y potente de Chris Anderson: Cuando poner un producto en una vitrina es efectivamente gratis, uno descubre que incluso las cosas más esotéricas venden. Internet provee esa “vitrina virtual” que es efectivamente infinita y de bajo costo. Y la suma de todos esos productos que no son muy populares constituyen una “Larga Cola” del mercado, que es muy importante para explicar el éxito de las nuevas empresas de Internet como Amazon e eBay. ¿Donde más podemos encontrar estas “Long Tails”, dentro y fuera del mercado? Como dijo Jack el Destripador, vamos por partes:
La Larga Cola del mercado: No solo de Amazon vive el hombre (o la mujer).
Ya los había mencionado. La gracia de iTunes (no, no uso iTunes, pero esa es otra historia) no es solo que uno tiene acceso a canciones individuales por US$0.99, o que son archivos digitales, sino también que iTunes, Rhapsody o AllofMP3 tienen un inventario que es ridículamente gigantesco. Porque el precio de espacio en un disco duro es tan poco, estas empresas se pueden dar el lujo de tener artistas cuyos temas se venderán poco. Pero, sorpresa, sorpresa, el dueño de Rhapsody nos dice que más del 99% de sus 1.000.000 de canciones se venden al menos una vez cada 3 o 4 meses. Lo mismo pasa con las más de 60.000 películas que están disponibles a través de Netflix.
El mensaje es claro: si eres un empresario inteligente, la nueva economía es la de los nichos y lo especializado.
La Larga Cola de la red: la blogósfera
Hoy, según technorati, el blog más popular es… Engadget, que tiene más de 25000 links apuntando a su sitio. Otros en la lista de los blogs más populares son los sospechosos de siempre, como BoingBoing y los blogs políticos de EEUU. Y además de esos links, reciben también cientos de miles de visitas diarias.
Pero todo el mundo sabe que hay una larga “Cola” de blogs, que están constituidos por los otros 50 millones de blogs en Technorati. Y aunque muchos están pendientes de los blogs más populares, es bastante sorprendente que el blog más popular solo consigue 25000 links, ¿no? Eso demuestra que hay muchas otras conversaciones y discusiones que no tienen nada que ver con las súper-estrellas de la blogósfera. El resto de nosotros, que estamos entre los 100000/200000 blogs más populares en technorati (debido a la forma de la curva de popularidad, es muy fácil moverse desde el blog numero 50 millones a 100000. De 100000 a 100… no tanto
), tenemos discusiones propias, de nichos, de problemas más específicos, que reflejan mucho mejor la diversidad de pensamiento de una comunidad. De ahí que hablar de ‘la blogósfera’, es bien ridículo, y más bien uno debería hablar de ‘mi blogósfera’.
Por si quedan dudas, aquí esta uno de los gráficos de Clay Shirky que inspiró a Chris Anderson a explorar “The Long Tail”:

En la horizontal, blogs ordenados por popularidad, y la vertical, el número de links que apuntan a ese blog. O sea, unos pocos se llevan casi toda la torta… pero la suma de la gran mayoría que tiene pocos lectores y un poco de la atención , y eso significa que en los blogs pequeños la conversación ocurre a escala humana. BoingBoing esta mucho más cercano a una revista de tecnología como Wired que lo es a un pequeño blog como el que donde estás leyendo esto.
La Larga Cola de la Cultura y la Política: MPPCPDV, Wikipedia, y los Blogs (de nuevo)
En cierto sentido, creo que de todas las “Largas Colas”, esta es la más interesante. Chris Anderson describe “The Long Tail” como un resultado de la democratización de las herramientas de producción (es fácil y barato producir nuevo contenido), la democratización de las herramientas de distribución (publicar un blog es esencialmente gratuito) y la conexión entre oferta y demanda (technorati me permite encontrar blogs que me interesan usando filtros y etiquetas).
Todas estás fuerzas están presentes en el éxito de la Wikipedia, que ahora ya tiene más de 1.000.000 de artículos (comparados con solo docenas de miles de una enciclopedia tradicional). Wikipedia representa entonces la “Larga Cola” del conocimiento, donde unos pocos artículos son muy populares y millones de otros son escritos y leídos por pequeñas comunidades a las que les importan esos temas.
Y Mi Primer PC… Pero De Verdad! fue también un evento de esos en la “Larga Cola” de la política y la cultura. (Casi) Nadie en los medios tradicionales (los que están en la cabeza de la curva) dijeron ni pío sobre el programa del gobierno, pero algunos de nosotros, blogueros de los nichos, usamos las herramientas de la Long Tail y la usamos como megáfono. Y la suma de las pequeña popularidad que todos contribuimos salpico bastante. Lo mismo pasa con otros problemas, que en Chile solo son discutidos en la blogósfera, como la Neutralidad de la Red, por ejemplo.
Y esa lección es importante: a medida que esas “Long Tails” sean más evidentes y más fáciles de crear, podemos esperar que cambios generados al margen de las política o cultura impuesta “desde arriba”, porque van a tener menos importancia comparado con los medios nuevos.
Obviamente, todo esto no es una panacea. Está el riesgo de vivir en un mundo cada vez más fragmentado (o la Era de la Distracción, como dice Juliana en Ciberescrituras), y demás esta decir que no nada de lo discutido funciona si no tienes acceso a un computador con Internet (leáse Brecha Digital). Pero esta claro que esta Internet de nichos es mucho más interesante que la red de 1996, y sospecho que se va a volver cada vez mejor.

Tengo un tío que colecciona de todo. Estampillas, monedas, diarios viejos, lámparas mineras, y una que otras miles de cosas. Si mi tío lee esto, se va a encontrar con una agradable sorpresa: Squirl ha llegado al mundo.
Squirl es una de esos sitios simples y geniales: Es un sitio para almacenar tus colecciones. De libros, películas, estampillas, o como un tipo que encontre, aviones Concord!. Y por supuesto, todo le viene con RSS, con comentarios y todo lo demás:
Espero que lo disfruten. Y si quieren saber como encontré la noticia, lo confieso: el autor/fundador de Squirl es gran amigo, compañero de mucho Schop y buena conversa. Pero no dejen que mi obvia subjetividad los engañe, y échenle una mirada!
En la era pre-Amazon, pre-iTunes y pre-eBay la vida era un poco difícil si tus preferencias de libros, de música, o de otras cosas no se ajustaba a lo que había disponible en el mundo real, de tiendas, de vendedores, y de malls. Hace apenas 12 años atrás, me acuerdo haber estado esperando meses para que un compadre dueño de una disquería en Concepción se decidiera de una vez a traer el legendario Hemisferios de Rush. Mi problema lo tenían otros, y no solo con la música, sino con libros, películas, y un larguísimo etc. Y no era culpa del dueño de la disquería. Al tipo le cuesta dinero el espacio que ocupaba el “Hemisferios”, y es mucho más rentable poner en vez [insertar nombre de artista pop de principios de los noventa].
Un par de años después, la cosa es bien distinta. Me basta visitar Amazon para encontrar literalmente millones de artículos que es imposible encontrar en las tiendas de la típica ciudad. Aunque muchos de esos productos son lo más popular en ese momento (digamos El Código Da Vinci) también hay cosas raras. Mucho, mucho más raras. Como Struwwelpeter, unos cuentos “para niños” capaces de espantar al más valiente, o un aparato que se conecta por USB y mantiene tu cerveza fría.
En una tienda normal, El Código Da Vinci se vende por miles. A Struwwelpeter es imposible encontrarlo. En Amazon, ambos tiene una página web, y están disponibles por el mismo esfuerzo. Amazon, al vender en línea, se ahorra dos problemas: el pagar por productos acumulando polvo en el carísimo espacio de una tienda, y el poder acceder a mucho más público. O sea, no tiene el problema del dueño de la disquería, que además de arrendar el espacio, tiene que asegurarse que el CD va a atraer suficientes interesados en un área geográfica restringuida.
El mercado de los nichos, de los compradores de lo impopular, de lo especializado, es lo que Chris Anderson llama ‘The Long Tail’ (la Larga Cola) en su libro con el mismo nombre. En el libro, Anderson nos muestra esta imagen:

En el eje horizontal es la popularidad de un item a la venta. En el eje vertical, el número de veces que se ha vendido ese item. Al lado izquierdo estan todos los mejores vendidos, los “Códigos Da Vinci”, las Britneys Spears y los Titanic del mercado. O sea, los super-éxitos. Esos están en el tienda de video, librería, o disquería de la esquina, y en Amazon. Pero mucho más interesante, nos dice Anderson, es la parte de la derecha del gráfico: aquí están los items más raros, los de la ‘Cola’, que son todos esos miles de productos nicho, que no venden mucho, es cierto, pero de los cuáles hay muchisimos más. Estos productos reflejan la verdadera diversidad de los gustos de la gente. Anderson argumenta que Internet ha hecho acceder a esa “Larga Cola” mucho más fácil, porque empresas como Amazon pueden tener un inventario casi infinito. Y mucho más importante desde el punto de vista de las empresas, ese mercardo, aunque compuesto de cosas que venden poco, termina sumando una parte importante del mercado. En el caso de Amazon, Anderson nos cuenta que la “Long Tail” suma aproximadamente el 25% de las ventas. Y que en el futuro, veremos como esta parte del mercado se volverá más y más importante, a medida que más y más transacciones de hacen en el mundo digital.
La idea de Anderson es muy simple. Pero como muchas de las buenas ideas, también es muy potente. En un segundo artículo, vamos a explorar, armados con esta idea, donde más podemos encontrar evidencia de la Long Tail, y también, que cambios puede traer en otras áreas que no sean los negocios… stay tuned.
P.S. Y hablando de la Long Tail, aquí va explicada… en youtube:
Nota: El enlace a la segunda parte en el pié de esta página no esta funcionando. Pero la pueden encontrar acá.
Ha pasado mucha agua bajo el puente desde que el el 16 de Agosto de 1993, un tipo llamado Ian Murdock envio un email a comp.os.linux.development anunciando la creación de una nueva distribución de Linux.
Y así nació mi distribución de Linux favorita, Debian, que años después sigue creciendo, y como 13 años en digitalia son como 39 en el mundo real, Debian ya tiene hijos (que nos tiene a todos muy orgullosos) e incluso nietos!
Siendo usuario de Debian ya por un par de años, me sigue impresionando la fuerza de la comunidad, lo estable y bien que funciona el sistema, y por supuesto, los 16.000 paquetes de software que están disponibles para instalar.
Y pareciera que HP decidió darnos un regalito de cumpleaños, ya que anunció que iba a dar soporte para Debian en sus servidores.
Así a que a todos los debianistas allá afuera, saludos! Y no se olviden que aunque no puedan programar en nada, hay muchas formas de ayudar: reportando problemas con el software, ayudando a escribir la documentación o haciendo una donación al proyecto.
En serio. Extraordinario. Linux para todos los gustos. Y por si quedan dudas, Linux para Cristianos
Como ya se habrán dado cuenta, estamos de aniversario. Hace un año empezó la famosa Mi Primer PC, Pero De Verdad!.

Mis camaradas de la campaña han repetido hasta el cansancio que no ganamos ni uno, a pesar de las acusaciones y los murmuros de sospecha de nuestros compatriotas mas escépticos. Pero yo les digo, dejémonos de quejas, necesitamos proupestas concretas! Así qui vengo, señoras y señores. Hoy, les anuncio el lanzamiento de una nueva línea de productos: Mi Primer PC… ¡Pero Enchulado de Verdad! Para celebrar un año desde el inicio de la campaña, estamos ofreciendo una serie de productos, a muy módicos precios, para que todos nuestros compatriotas que firmaron en la campaña puedan mostrarle al mundo su apoyo:
Por 10 luquitas se pueden llevar este fantástico tazón, autografiado por Christian, y si vives en Temuco, Juque se compromete a ir a preparte el café todas las mañanas.
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Si eres más del tipo computín, este mouse pad es para tí. Con el logo aniversario en la punta de los dedos, el Mi Primer MousePad, ¡Pero de Verdad!, es un perfecto recordatorio de que con voluntad, todo se puede. Este esta en ofertón por solo 5 lucrecias. El logo es bordado a mano por Luis Felipe, y viene con curso de computación incorporado, a cargo de Claudio, si vives en Concepción, o de Alberto, si vives en Santiago.
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Ahora, para los del Sur, preocupados por el mal tiempo que les ha traído este invierno, les tenemos este extraordinario gorro (modelado aquí por nuestro mismísimo Huasonic), a prueba de agua, de frío, y de programas de gobierno huevones que prometen lo que nunca fue. Este es realmente indispensable, y se lo mandamos a medida de su propia cabezota. Octavio los hace a mano en su casa, cuando no esta prometiendo reabrir el blog. Los ratones los caza Eduardo.
Finalmente, por 50 lucas, obtienen una cita con cualquiera de los organizadores de la campaña. El precio incluye una cena en el SchopDog/Doggi’s mas cercano, y un par de chelas para bajar los completos. Durante la cita se podrán enterar de todos los entretelones de la campaña, y podrán estar frente a frente con el jet-set de la blogósfera chilena.
Las operadoras están esperando… 1-800-MPPCPDV
Un abrazo a todos (se echan de menos los buenos pero agotadores viejos tiempos):
Alberto (???)