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La LPI, los artistas (y un trato justo)

martes 29 de julio, 2008

Sin duda, las últimas campañas y contracampañas a raíz de la discusión de la muy necesaria actualización de la Ley de Propiedad Intelectual de Chile van a dar mucho de que hablar. Y aunque el tema da para mucho, vale la pena detenerse por un momento en uno de los argumentos centrales que está usando la SCD para oponerse a la ley, la supuesta responsabilidad de los proveedores de servicio de internet (ISPs):

EL NEGOCIO DE LOS ISPs NO PUEDE HACERSE IGNORANDO A LOS ARTISTAS. La banda ancha se basa en la difusión de obras de artistas y autores, pero no se les paga nada. Es correcto que cada cual gane lo suyo, pero no es correcto lucrar con obras de otros. Que las empresas de banda ancha no se queden con lo que no les corresponde.

La propuesta de la SCD es simple: ante lo que perciben como un lucro a su costa por parte de los ISP, la solución es hacer que esas empresas paguen un porcentaje de sus ganancias a la SCD. Los detalles de como se implementaría un sistema de vigilancia del tráfico de todos los usuarios de internet en Chile son oscuros, pero por supuesto sería pagado de los bolsillos de todos (y esto sobre el costo de la compensación que exige la SCD).

Para entender lo equivocado que es el argumento que usa la SCD, pensemos en una analogía: un empresario tiene la concesión de una empresa que provee agua a una ciudad, y los habitantes de esta debe pagar por el volumen que utilizan. Algunos la usarán para cosas personales como preparar su comida o ducharse. Otros, para fabricar cerveza o un tener un servicio de lavado de autos. Y gracias a la existencia de esta infraestructura y el trabajo del empresario que debe administrarla, mantenerla y repararla, toda la ciudad (no solo el empresario) gana al tener una ciudad con agua limpia para tener una vida más sana y productiva. Pero no, nos dice la SCD: resulta que esa misma agua se puede usar para acciones contra la ley, y es el concesionario que provee el agua a la ciudad – no el que comete el supuesto delito – el que es responsable de esas acciones, y por lo tanto debe pagar.

Al ver a Internet como un antro de ladrones, la SCD ignora que existen muchos usos totalmente legítimos de una conexión de banda ancha (uno de ellos es leer este mismo blog) que no tiene nada que ver con la piratería, de la misma forma que otros ignoran que existen usos legítimos para el P2P, etc. Esta concepción ignora también los efectos positivos que ha tenido la red en la creación y promoción del arte a través de nuevos medios de difusión, promoción viral y la dinámica de nichos de la Long Tail. Y aún peor, ignora la explosión de autoría que esa banda ancha ha permitido.

Aún peor, el plan de la SCD, que cambia la misión de los ISPs desde proveedores de un servicio (como el proveedor de agua) a ser también una organización de vigilancia (como la policía de una ciudad) abre la pregunta de cuál es el siguiente paso: Si el ISP es responsable por la música que se transfiere por sus «tubos»… ¿que pasa con los programas computacionales?¿y la pornografía infantil? ¿y están tambien «lucrando» con aquéllos que usan la red para injuriar a otros, y por lo tanto los ISP deberían ser responsables por esas acciones?.

Hay que admitirlo: la estrategia de atacar a los ISPs y enmarcar el conflicto como uno en que «transnacionales» están atacando el sustento mismo de la Cultura Chilena tiene la gracia de evitar la confrotación directa con los usuarios y asignar a un culpable que a muchos les parecerá un Goliath abusivo. Pero es de esperar que, al revelarse los verdaderos efectos que esta propuesta tendría sobre el costo de acceso a internet y, más importante, sobre nuestros derechos a una vida privada, la SCD se volverá obligada a buscar mecanismos de compensación que sean realistas y justos. Para todos.

Eureka…

viernes 04 de julio, 2008

Esto explica muchos de los correos que recibo a través de mi formulario de contacto.

¿Sabe quién tiene razón hoy?

jueves 03 de julio, 2008

Alexander Schek. (Claudio explica).

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