Archivo de Agosto, 2007

OOXML: Suecia cambia su voto, y se abstendrá.

Jueves, 30 de Agosto, 2007

A propósito del vergonzoso proceso que llevó a la decisión de Suecia a votar por la aprobación de OOXML, Groklaw informa que el Instituto de Estándares Sueco ha decidido echar marcha atrás y ha cambiado el voto de Suecia a “abstención”.

Espero que todos esos pobres “partners” de Microsoft en Suecia reciban su dinero de vuelta.

Microsoft y OOXML: el costo de un voto afirmativo (en Suecia)

Miércoles, 29 de Agosto, 2007

Para los que no están obsesionados con la votación que se viene el próximo 2 de Septiembre, tal vez se les pasó que Suecia anunció que respaldaría la aprobación de OOXML como un estándar ISO. Detalles del proceso que han sido publicados desde la reunión donde se definió la posición de los suecos han dejado evidencia las lamentables tácticas que está usando Microsoft para lograr su objetivo.

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Un poco de historia: hasta hace un par de meses, la derrota de OOXML en el Instituto de Estándares de Suecia (SIS en inglés) parecía completamente asegurada. El voto iba a ser por consenso dentro del instituto, y el comité a cargo de la decisión estaba compuesto en su mayoría por agencias gubernamentales e instituciones de carácter técnico, y los cientos de objeciones técnicas al formato de Microsoft Office parecían insuperables.

Insuperables, es decir, hasta que súbitamente, el SIS fue inundado con nuevos miembros. A pesar de que el privilegio de convertirse en miembro y votar cuesta aproximadamente US$2500, 23 empresas se unieron al SIS justo antes de la votación final. Los recién llegados eran en su gran mayoría empresas “partners” de Microsoft en Suecia. ¿El resultado? El voto pasó de un muy probable “Rechazo a OOXML” a “OOXML es fantástico” con 25 votos a favor, 6 en contra y 3 abstenciones.

Y la cosa se pone peor. Mucho peor. Groklaw ha publicado que antes de la votación final del SIS, Microsoft le envió un memorándum a varios de sus “partners” en Suecia (Microsoft ha admitido que es auténtico). Según el artículo, Microsoft les escribe que “espera” que el partner se una al SIS y “que vote “Sí” a la aprobación de OOXML”. Y ni siquiera deben preocuparse de encontrar razones:

“[Las empresas partners] no necesitan discutir los contenidos de la especificación pero deberían estar preparados para ofrecer algunos argumentos de porque están votando “Sí” - estos argumentos se los proveerá Microsoft
En el memo, Microsoft también aclara que aunque la empresa tendrá que correr con los gastos de incorporarse al SIS, el gasto no será en vano: Microsoft ofrece a las empresas que voten por aprobar OOXML “soporte de marketing” y “apoyo adicional” que no es especificado. A buen entendedor, pocas palabras.

En resumen, Microsoft ha logrado corromper el proceso de estandarización hasta el punto que unos meros 50.000 dólares son suficientes para comprar el voto de un país completo (Microsoft ha declarado que el memo fue un error. ejem). Si las tácticas del gigante de Redmond me habían parecido poco transparentes, pero dentro de lo que se podía esperar dado su poder e influencia, creo que lo que estamos viendo estos días va más allá de lo que aún los más pesimistas podrían haber predicho.

En los próximos días, voy a tratar de escribir un poco más de lo que está pasando en Chile, porque hay signos preocupantes de que el voto nacional también puede estar siendo influenciado indebidamente. ¿Tendremos otra lluvia de titulare con las palabras “Microsoft”, “Chile”, y “vende”? Estén atentos, que ya es cosa de días.

Lo Que Pasa, pero no se imprime

Martes, 28 de Agosto, 2007

Siempre me pareció extraño que cuando la revista Qué Pasa publicó la lamentable columna de Carlos Osorio defendiendo el acuerdo MS-Gobierno de Chile, los editores tuvieran que recurrir nada menos que a España para encontrar a alguien que pudiera contar el otro lado de la historia.

Curioso, porque no fueron blogs españoles los que se han opuesto al acuerdo. Curioso también, dado que la carta de respuesta a Osorio que hoy publica Christian esta firmada por nada menos que siete académicos de la Universidad de Chile. Y conozco a un par más en otras universidades que sospecho hubieran estado felices de contestarle a Osorio.

El hecho de que la carta exista deja en claro que la revista no se molestó en encontrar un experto criollo que pudiera dar argumentos reales contra el acuerdo. En vez, se contentaron con encontrar a Osorio, que tiene un claro interés en que el acuerdo sea aplaudido a diestra y siniestra, y a alguien que no dijo nada sustantivo, porque francamente parece no tener idea de la política pública chilena en el área digital (política cuya existencia aún esperamos se confirme uno de estos días). De esa forma, se creo el espejismo de que se le dio palestra a gente que apoya y que se opone al acuerdo.

Y la excusa de la revista Qué Pasa dio para no publicar la carta (”tenemos problemas de espacio”) es realmente patética. Y poco creíble, dado que según los firmantes de la carta la revista había inicialmente accedido a publicarla, para después echar marcha atrás justo antes de que la revista se imprimiera. Un chiste, a menos que la publicación se haya encogido de un día para otro.

Creo que ya perdí la cuenta de la estupideces que ha publicado la prensa con respecto a este tema. La carta de los académicos de la DCC es una indicación de que la prensa está haciendo más daño con lo que no está publicando.

ISO y OOXML: Las Reglas del Juego el 2 de Septiembre

Sábado, 25 de Agosto, 2007

Como muchos lectores sabrán a estas alturas, el próximo 2 de Septiembre es el plazo final para que las organizaciones nacionales que pertenecen a ISO (Chile incluido) decidan su voto con respecto a la propuesta de que OOXML, el formato de documentos del recién estrenado Microsoft Office 2007, se convierta en un estándar internacional. El proceso de votación es un poco complicado, así que vale explicar un poco como funciona la cosa, para que los leales lectores no se confundan cuando se empiecen a contar los votos la próxima semana.

La cosa funciona más o menos así: cada país miembro de ISO debe decidir entre tres posibles votos:

  1. Aprobar: Este voto puede incluir comentarios, pero solo de carácter general o editorial.
  2. Rechazar: Este voto puede incluir comentarios de cualquier tipo, incluyendo indicaciones de problemas técnicos que deberían ser corregidos y propuestas para su corrección.
  3. Abstención.
Un aspecto muy importante que es importante destacar es que las reglas para las organizaciones nacionales (p. 48) que deben decidir el voto de cada país indican que:
Aprobación condicional debe ser enviada [a ISO] como un voto de rechazo.
Es decir, si una una organización nacional cree que OOXML estándar presenta problemas técnicos que deben ser solucionados, debe rechazar la aprobación del estándar, incluso en el caso en que crea que estos problemas pueden ser solucionados y el estándar puede ser aprobado más tarde.

El otro aspecto que es un poco complicado es como se determina el resultado. A pesar de que cada país tiene un solo votos (todos los países son iguales), no todos los votos tienen el mismo peso (hay países más iguales que otros). En términos simples, hay dos tipos de miembros de ISO que pueden votar: los países “P” (Participantes) y los países “O” (Observadores). Para que OOXML pueda ser aprobado, todas las siguientes condiciones deben cumplirse:

  1. No más del 50% de países deben abstenerse.
  2. Al menos 66% de los países “P” deben aprobar.
  3. No más del 25% del total de los votos (Países “P” y “O” combinados) debe rechazar.
Como se imaginarán, la primera condición es relativamente fácil de cumplir en el caso de OOXML. Es cosa de tener suficientes votos, y no hay indicación hasta ahora de que muchos países “P” se van a abstener, aunque Finlandia e Italia han indicado su intención de hacerlo. Abstenciones no son consideradas cuando se calculan los porcentajes de los puntos (2) y (3).

El criterio (2) es más complicado para Microsoft. China, India, Brasil, Canadá y Japón, todos países “P”, han indicado que rechazarán OOXML. Es probable que otros países que han trabajado en ISO por mucho tiempo sigan esta tendencia.

Pero la guerra no está ni cerca de estar perdida para Microsoft. De hecho, hay varias indicaciones que Microsoft esta peleando dos batallas: tratar a convencer a países que voten a favor, o en el peor de los casos que se abstengan (¡esto es bastante obvio!), y la segunda estrategia es lograr que países pequeños voten “Aprobar” y cambien su membresía en ISO de observador (O) a participante (P). El genio de esta estrategia es evidente: Microsoft será capaz de contrarrestar la oposición de países al “diluir” los votos negativos que podrían cambiar generar un rechazo de OOXML debido al criterio (2). Hay indicaciones de Chile está considerando justamente esta medida, aunque es poco claro cuál será el voto del INN, ni tampoco si el cambio de O a P se hará antes del 2 de Septiembre. Estén atentos.

Y esto nos lleva al criterio número (3). En cierto sentido, este es el más difícil de influenciar, porque no toma en cuenta el tipo de membresía de cada país. Microsoft ha tenido que usar tácticas más conocidas, y esta usando toda su influencia. En un voto reciente en Estados Unidos, por ejemplo, Bill Gates llamó directamente al Ministro de Comercio norteamericano (Si señores, en todas partes se cuecen habas) para cambiar un voto poco favorable. Desde Tanzania a Portugal, pasando por Kenya, organizaciones nacionales están recibiendo una atención inusitada de Microsoft, que esta reclutando votos positivos a diestra y siniestra. Sin duda, lo mismo esta pasando en Chile, donde la amistad de Microsoft y el Gobierno es bien conocida.

Como ya contaba en el blog de Christian, hay sólidas razones técnicas para rechazar OOXML, razones que se son independientes de que opinión nos genere Microsoft como empresa. El INN tiene una opción clara para definir su voto la próxima semana, y debería rechazar la aprobación de OOXML.

La Nación Rediseña

Sábado, 18 de Agosto, 2007

Estoy de acuerdo con Rodrigo Claudio: el rediseño de La Nación me gustó. Visitar el sitio anterior era un poco como una máquina del tiempo que te llevaba a la red de 1999. A las críticas constructivas de Rodrigo Claudio agrego: ¿Donde está la sindicación? La Tercera tiene RSS. Emol también*.

Vamos, muchachos, que se puede.

(*) Emol no lo tiene configurado bien: no aparece en la barra de dirección de Firefox. Pero bueno.

Derrotando el Propósito de la Sindicación

Miércoles, 8 de Agosto, 2007

A través del blog de Rodrigo llegué a Zancada, un blog grupal de “cosas de minas”. Como en la red las recomendaciones de gente respetable valen oro, me fui a visitar Zancada para ver qué es lo que escriben. Y me encontré con un blog bien hecho y con buenos artículos.

Todo bien. A suscribirse se ha dicho… hasta que llegué a Google Reader. En Zancada, como muchos otros blogs, solo ponen en su RSS parte de sus artículos, y te invitan a ” [Seguir] leyendo el resto de la nota en nuestro sitio…”. Si solo quisiera leer a Zancada y otros pocos blogs, esto no sería mucho problema. Pero con los más de 300 blogs a los que estoy suscrito y con la lista creciendo todos los días, el tener que visitar cada sitio es poco práctico, por decirlo menos.

Y me pasa con cada vez más frecuencia: cuando me encuentro con una sindicación incompleta, como la de Zancada, me tengo que preguntar si vale la pena visitarlos cada vez que quiero leer un artículo. Y he ahí el problema: no lo sé, porque no los he leído lo suficiente. El RSS incompleto, aunque tentador para el autor porque obliga a los lectores a visitar el sitio (que normalmente tiene la publicidad y otros contenidos), es también una barrera de entrada para el lector de muchos blogs como soy yo.

Cada vez estoy mas tentado a no suscribirme a blogs que tengan sindicación incompleta, a menos que la calidad del contenido haga que ese extra “click” valga la pena. La paradoja, por supuesto, es que es difícil decidir si la calidad lo amerita a menos que uno se suscriba y se de el trabajo de visitar el sitio por un tiempo.

Otra alternativa (la más tentadora) es leer los otros miles de blogs, y ver si Zancada recibe más recomendaciones en el futuro. Tal vez es uno de esos blogs que uno no se puede perder. Por ahora, a esperar a que pongan los artículos completos, y a leer los otros 300 blogs.

Acuerdo Marco: Microsoft “lo ha hecho bien”

Lunes, 6 de Agosto, 2007

Mientras la conversación sobre el acuerdo marco continúa en los blogs, un comentario que se escucha una y otra vez es que mientras que el gobierno cometió graves errores, Microsoft “lo ha hecho bien” porque el acuerdo le permitirá acceso a nuevos clientes y más utilidades. Pero esta percepción, me parece, es equivocada.

Sin duda, el 9 de Mayo, cuando se firmo el acuerdo, los ejecutivos de Microsoft que participaron en su gestación deben haberse ido a dormir con una sonrisa en los labios, y - sospecho - la expectativa de un atractivo bono como recompensa a sus esfuerzos. Hoy, sin embargo, la situación es distinta: lo que parecía un triunfo que generó aplausos y cero escrutinio hace tres meses hoy ha generado publicidad, pero no de la que le agrada al gobierno o a Microsoft. Y es una atención que, si les creemos a los defensores del acuerdo, ni siquiera había necesidad de generar: todos los elementos del acuerdo ya estaban siendo ejecutados o en etapa de planificación sin necesidad de aprobación del Congreso.

Al firmar el acuerdo, entonces, Microsoft logro que el tema de la estrategia digital esté en boca de muchos estos días (a pesar de la paupérrima y penosa cobertura de los medios tradicionales), y ahora se enfrentan a una sesión en el Congreso donde es de esperar que las voces que nunca fueron invitadas al ministerio de economía tengan la oportunidad de dar su opinión, y donde los diputados podrán obtener respuestas a las preguntas que el Ministro y sus asesores le han sacado el cuerpo por varias semanas.

El equipo de relaciones públicas de Microsoft sabe bien que salir a enfrentar esas preguntas es la mejor estrategia posible. Pero sospecho que se deben estar preguntando si el precio de la firma en el acuerdo será demasiado alto. Una empresa del tamaño del Microsoft se siente muy cómoda en las oficinas de los ministros, donde la conversa es sin duda de compadre a compadre, y el éxito se mide en nuevos clientes para uno, y en titulares para el otro. El foro público de una audiencia en el Congreso, donde pueden haber preguntas incómodas, es harina de otro costal. A todas luces, los últimos acontecimientos son una derrota para la estrategia de Microsoft, que ha sido la de evitar a toda costa la competencia abierta por acceso al sector público. No nos olvidemos: “Es un acuerdo, no es contrato, así que no se necesita pasar por una licitación“.

Qué Pasa y el Acuerdo Marco

Domingo, 5 de Agosto, 2007

La revista Qué Pasa acaba de publicar un artículo de opinión del académico Carlos Osorio sobre el acuerdo marco (con un débil contrapunto de Angel Jimenez de Luis).

Primero, el artículo propaga un mito conocido:

Por un lado, el gobierno y Microsoft dicen que el acuerdo sólo es un marco de entendimiento en que MS hace una donación a Chile en el contexto de responsabilidad social empresarial y el gobierno se compromete a actuar de contraparte.
¿Pero es esto una donación, cuando se implementarán tecnologías de Microsoft que tarde o temprano requerirán pago de licencias?¿Y considerando que el gobierno se compromete a promover soluciones tecnológicas de Microsoft, y ayudar en su implementación? Interesante es también que Osorio omite elucubrar sobre los costos que conllevan el “compromiso a actuar como contraparte” por parte del gobierno. Tendremos, supongo, que averiguarlo a medida que el acuerdo se vuelva realidad.

Pero no tan rápido, nos dice el Dr. Osorio:

Aquí nace parte del problema. El pacto establece que “nada en este Acuerdo será interpretado como estableciendo una sociedad, joint venture (en Chile, similar a la unión transitoria de empresas), agencia, empleo u otra relación similar entre las Partes” … El acuerdo no obliga a Chile.
Este argumento sigue siendo un misterio para mí. Después de un tiempo (indeterminado) de gestación, la conferencia de prensa anunciando el acuerdo, la firma del ministro en el documento, la defensa del acuerdo en la prensa, etc., ¿hemos de suponer que el Gobierno no tiene intención de cumplir su parte del trato? Eso no suena muy serio.

El artículo continúa arguyendo que el acuerdo fue anunciado, y por lo tanto no hay secreto. Ya contesté este punto, pero vale la pena repetirlo: el publicar el acuerdo es condición necesaria, no suficiente, para considerarlo transparente: es el proceso que lleva a la firma de estos acuerdos el que debe ser justificado, público e incluir a todos los actores relevantes.

El Dr. Osorio insiste en que el acuerdo no implica que el Estado este obligado a usar productos Microsoft. Este punto hay que concederlo, porque nadie le está poniendo una pistola en la cabeza a nadie. Por supuesto (y esto el autor debe saberlo bien), el asunto es más sutil: si una pequeña municipalidad tiene que elegir una solución para un portal en la red, y el Gobierno esta promocionando un producto de Microsoft: ¿Esta seriamente el Dr. Osorio sugiriendo que la dicha Municipalidad no usará esa solución?. Lo mismo aplica a otros puntos del acuerdo.

Y al final, el artículo termina con una lección (gratuita, por suerte) para los críticos del acuerdo:

Esta pequeña tormenta es un botón de muestra de un desconocimiento en el tema que a pocos les pareciera importar. Éste se debe a falta de información, pero, más importante aún, a falta de capacidad y educación para entender tecnología, estrategia y política tecnológica. Lo anterior, unido a la tendencia cada vez más común en Chile de importar la opinología desde la farándula a la política, no augura buenos resultados.
Y el mensaje es claro: debemos entender que las decisiones sobre la estrategia digital del país se las tenemos que dejar a expertos como el Dr. Osorio (que asesoró al gobierno durante la gestación del acuerdo), y que de las cientos de opiniones y reacciones que ha generado el acuerdo no se puede sacar nada en limpio: es farandulismo. Porque no solo somos ignorantes, nos dice este académico, sino que tampoco tenemos la “capacidad” y la “educación” para entender estos temas.

No tengo duda de que el Dr. Osorio es un excelente profesional y que su experiencia nos será muy valiosa a medida que definimos nuestra estrategia digital. Pero creo su artículo traiciona una forma de entender la política pública en que las cosas se hacen a puertas cerradas, despreciando las opiniones de los ciudadanos comunes y corrientes, y asumiendo que un pequeño grupo de tecnócratas, burócratas y empresarios pueden decidir por el resto de nosotros. Esperemos que el Congreso entienda este punto mucho mejor.

Microsoft, el Registro Civil, y la Privacidad

Sábado, 4 de Agosto, 2007

En entrevista con Microsoft, Christian ha obtenido más detalles sobre la forma en que se implementará el famoso Domicilio Digital. Cito de su artículo (mis notas en negrita bajo los puntos que menciona Christian):

“¿Cómo trabajaría[n otros sistemas usados por Microsoft], aplicado[s] al “Domicilio Digital” del Registro Civil? Aunque no está definido 100%, sería algo así:

1. El Registro Civil genera para cada chileno dos campos adicionales en su ficha de identidad: nombre de usuario y una contraseña temporal.

Lo más preocupante de esto es que si se implementa, el Registro Civil tendrá en sus registros el usuario que conecta a cada ciudadano Chileno con una cuenta de email, blogs, etc etc. Incluso en el caso en que el RC no tenga acceso a la contraseña definitiva, ¿Por qué tendría que guardar un registro del nombre de usuario junto con otra información privada?¿Si el usuario pierde la contraseña, quién la reemplaza, Microsoft o el RC?

Adicionalmente: ¿Cuanto costará el tiempo y recursos para actualizar la base de datos del RC, y su mantención?

2. En un proceso que debe definir el Registro Civil -por ejemplo al obtener o renovar la cédula de identidad o pasaporte- se ofrece al usuario la posibilidad de acceder a una casilla. Si éste acepta (opt-in), ambos datos -no otros- son enviados a Microsoft para crear una cuenta.

Esto es bastante ingenuo. Prácticamente ningún servicio en línea permite crear una cuenta sin dar información personal, como nombre, apellido, país, etc. Tal vez el Registro Civil no enviará los datos, pero sin duda Microsoft los obtendrá tarde o temprano.

3. La casilla de correo tendrá un dominio nacional -por ejemplo, christian_leal@chile.cl- no un dominio de Microsoft (esto incluso figura en el acuerdo).

A ver: emails, blogs y otros datos estarán almacenados en formatos y servidores de Microsoft, ¿o estoy equivocado? Si el gobierno mantiene control sobre el dominio y decide que ya no le cae bien Microsoft: ¿Quién paga por migrar los datos de 15 millones de personas a nuevos servidores, con otros servicios? ¿Habrá escuchado el gobierno el concepto de “Vendor Lock-in“?

Y si el gobierno mantiene control sobre el dominio: ¿Nos debería preocupar que un gobierno (de la tendencia política que sea) tenga la llave de acceso a las actividades e información privada de millones de ciudadanos?

4. Las casillas de e-mail podrán accederse vía POP, es decir, saltarse la interfaz Web para usar Outlook, Eudora, Thunderbird o cualquier otro programa de correo electrónico.

¿Que pasa con blogs, la información en Live! y otros servicios nombrados en el acuerdo?¿Proveerá Microsoft un mecanismo para poder descargar todos esos datos de sus servidores? Se aceptan apuestas.

5. Si en algún momento el Gobierno desiste de continuar el servicio con Microsoft, las casillas pueden ser traspasadas a cualquier otro proveedor, por lo que no se pierden datos.

Repito: ¿Que otro proveedor? Microsoft usa formatos cerrados y sin documentación para muchos de sus servicios. ¿Como se haría esta migración?¿Quién la paga? ¿Se compromete Microsoft a almacenar todos los datos en formatos abiertos o usando estándares abiertos que permitan la migración de estos datos?

6. El usuario puede recibir información comercial de Microsoft, pero podrá bloquearlas si así lo desea (no habrá espam).

¿Esta el gobierno seriamente considerando permitirle a Microsoft usar el “Domicilio Digital” como una máquina publicitaria?

Los ejecutivos señalaron que Microsoft tiene un protocolo claro en torno a la privacidad y seguridad de los usuarios (muy bien resumido aquí), e incluso más estricto que el de Google.

Adicionalmente, seríamos el primer país del mundo donde este modelo se implanta a nivel nacional.”

Después de aprender un poco más sobre el domicilio digital (la información cae a gotas), queda más claro que esta es una idea que debería ser abandonada completamente. Todavía no queda claro que ventaja obtiene un ciudadano común y corriente con este nuevo sistema, especialmente dado ya existen soluciones tan buena so mejores que las de Microsoft y que no requieren intervención alguna del gobierno o involucran riesgo alguno a la privacidad. Y secundario, aunque importante: este “Domicilio Digital”, arriesga convertirse en un gasto innecesario para el Estado Chileno (o sea, usted), en el que formamos una alianza tecnológica con Microsoft que no podremos abandonar sin enormes gastos de migración.

Al final, Christian apunta que Chile sería el primer país del mundo donde se implantaría este modelo. La razón es tristemente evidente: en la mayoría de los países democráticos del mundo y donde la estrategia digital se toma en serio, Microsoft tendría que hacer bastante más que poner en la mesa un par de millones de dólares para lograr que un gobierno firmará un “acuerdo” (recuerde, no es contrato) como éste.

Parece que hay bastante material para el miércoles.

¿Quién le teme al Microsoft Feroz? (José Piquer)

Jueves, 2 de Agosto, 2007

(Nota: El profesor Piquer accedió  a publicar aquí una versión extendida de su artículo en la Tercera sobre el acuerdo marco)

Por José Piquer, Profesor Asociado, Depto Ciencias de la Computación Universidad de Chile

Estos últimos días ha ocurrido un fenómeno de movilización digital que no recuerdo haber visto nunca en Chile: los blogs se llenan de discursos ideológicos, se proclaman manifiestos incendiarios, un amigo declara que hay héroes locos en las barricadas digitales y otros llaman a un golpe de estado digital porque el gobierno nos ha vendido al mismísimo demonio. Más sorprendente aún, este movimiento ha sido percibido por el mundo “tradicional”: los políticos, las empresas y los medios han escuchado esas proclamas y han reaccionado, con comunicados y respuestas oficiales, tomándose muy en serio esta reacción.

Todo debido a un hecho más bien trivial: alguien publicó el texto del acuerdo firmado el 9 de mayo entre el Ministerio de Economía y Microsoft, que en su momento había tenido una mínima cobertura de prensa e interés.

¿Por qué tanto escándalo? El acuerdo en sí no es más que una larga enumeración de áreas (11) en que Microsoft y el gobierno cooperarán para ayudar a desarrollar la cultura digital en Chile, como educación, seguridad, pymes, etc. Algo que se venía haciendo hace tiempo, sin demasiada polémica.

Probablemente lo más polémico del acuerdo es la intención de desarrollar un “domicilio digital”, con espacio para que cada ciudadano tenga su cuenta, mail e identidad. Es algo así como la campaña de “un hosting para Chile”. La idea es que sea el espacio favorito de interacción entre los ciudadanos y el gobierno, para lo cual se requiere autentificar a los chilenos y una cooperación con el Registro Civil.

Esto se entendió como que los datos de todos los chilenos iban a ser entregados a Microsoft y que ellos iban a operar nuestras plataformas digitales. Además, todo el resto de la cooperación se basa en software Microsoft, lo que también se percibe como un intento de usar al gobierno chileno para promover sus herramientas. En definitiva, estábamos siendo colonizados por el Monstruo del Norte.

Si este acuerdo se hubiese firmado con otra empresa, digamos HP, Sun, Apple u Oracle, yo apostaría que no hubiese generado este pánico. Porque el miedo y el rechazo lo genera Microsoft, no el acuerdo mismo.

La verdad es que Microsoft se ha ganado su reputación. Siempre ha jugado el rol del “malo” en la industria de las tecnologías de la información. Ha llenado el mercado de soluciones mal hechas y que fallan en forma sistemática, siempre ha copiado las innovaciones que han hecho otros, ha ignorado a las Universidades y centros educacionales, ha creado y dirigido asociaciones anti-piratería aterrorizando PYMEs y, finalmente, ha dominado el mercado en forma incuestionable por más de 20 años. Cuando uno posee el 90% del mercado, no hay mucha motivación para ser amable.

Pero igual que en los dinosaurios y los mamíferos, o en David y Goliath, la vida no siempre es fácil para los poderosos gigantes. Después de tantos años, Microsoft ha creado una generación de enemigos y desconfiados, que hoy se levantan en armas para oponérsele. No solo eso, también ha logrado que todo el resto de la industria termine apoyando el uso del arma más poderosa que se ha inventado en su contra: el Open Source. Porque lo único realmente innovador que inventó Microsoft fue el concepto de vender el software, y venderlo cerrado, en cajitas negras que se instalan sin saber lo que realmente hacen. Cuestionar ese modelo de negocios y reemplazarlo completamente es la amenaza más grande que Microsoft enfrenta hoy.

Finalmente, Microsoft mismo ha terminado aceptando este problema, y está actualmente en una campaña de ser “bueno”. En todas partes del mundo está cooperando con las Universidades en investigación y con los gobiernos en alfabetización digital y está dedicando un gran esfuerzo de relaciones públicas para mejorar su pésima imagen frente al público. El acuerdo firmado con el gobierno chileno se enmarca dentro de esa política.

Entonces, ¿realmente es peligroso el acuerdo firmado? Yo creo que sí. La redacción ambigüa de algunas partes permite interpretaciones, y quedamos en manos del gobierno para velar por la privacidad de nuestros datos y la apertura de sus sistemas. Si no existe una preocupación constante por cuidar estos aspectos en las implementaciones concretas de los sistemas, corremos serios riesgos de que estas acciones sean mal usadas y aprovechadas por Microsoft. Por otro lado, la liviandad con que fue firmado este acuerdo, que parece haber sido muy revisado por abogados pero por ningún técnico, es un indicador de la poca conciencia que existía en el gobierno de estos riesgos.

Afortunadamente, la movilización digital está logrando garantizar que las autoridades se mantengan atentas a estos temas, por lo que creo que los principales riesgos fueron controlados. El solo hecho que se hayan visto obligados a sacar declaraciones públicas y generarle explicaciones a la comunidad ya muestra una presión y creo que también determina un futuro en que no se firmarán acuerdos de este tipo sin pensarlo mucho antes. La ejecución de este acuerdo estará ahora sometida al escrutinio público y deberemos mantener un activismo digital permanente.

Lo que me complica hacia el futuro es que no estoy seguro de cual es la visión que el gobierno tiene de Microsoft. A veces parece que lo tratan como una potencia extranjera con la que están firmando un Tratado de Libre Comercio. Otras, parece que lo ven como una fuente de recursos económicos. Y otras, parece que creyeran que le pueden subcontratar la informática del gobierno. Curiosamente, nunca lo ven como una empresa proveedora de software, con la que debieran negociar un buen precio por las licencias en el sistema público.

Me gustaría estar más convencido que el gobierno entienda que Microsoft no es una empresa cualquiera. Y que debería estudiar con lupa y negociar muy bien cualquier actividad que realice con ellos. Microsoft es el depredador dominante, y uno no firma acuerdos livianos con esos seres.


Modificado por Karthik y Carlos | Design by: Derek Punsalan
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