Siempre me pareció extraño que cuando la revista Qué Pasa publicó la lamentable columna de Carlos Osorio defendiendo el acuerdo MS-Gobierno de Chile, los editores tuvieran que recurrir nada menos que a España para encontrar a alguien que pudiera contar el otro lado de la historia.
Curioso, porque no fueron blogs españoles los que se han opuesto al acuerdo. Curioso también, dado que la carta de respuesta a Osorio que hoy publica Christian esta firmada por nada menos que siete académicos de la Universidad de Chile. Y conozco a un par más en otras universidades que sospecho hubieran estado felices de contestarle a Osorio.
El hecho de que la carta exista deja en claro que la revista no se molestó en encontrar un experto criollo que pudiera dar argumentos reales contra el acuerdo. En vez, se contentaron con encontrar a Osorio, que tiene un claro interés en que el acuerdo sea aplaudido a diestra y siniestra, y a alguien que no dijo nada sustantivo, porque francamente parece no tener idea de la política pública chilena en el área digital (política cuya existencia aún esperamos se confirme uno de estos días). De esa forma, se creo el espejismo de que se le dio palestra a gente que apoya y que se opone al acuerdo.
Y la excusa de la revista Qué Pasa dio para no publicar la carta («tenemos problemas de espacio») es realmente patética. Y poco creíble, dado que según los firmantes de la carta la revista había inicialmente accedido a publicarla, para después echar marcha atrás justo antes de que la revista se imprimiera. Un chiste, a menos que la publicación se haya encogido de un día para otro.
Creo que ya perdí la cuenta de la estupideces que ha publicado la prensa con respecto a este tema. La carta de los académicos de la DCC es una indicación de que la prensa está haciendo más daño con lo que no está publicando.