viernes 13 de enero, 2006

Los desafíos de «Un Laptop Por Niño»


Ayer en la tarde, los diseñadores del programa «Un Laptop Por Niño» tuvieron una sesión en el Media Lab para discutir diferentes aspectos del proyecto. Obviamente, no lo pensé dos veces y partí a ver en que están trabajando.

La discusión estuvo liderada por (en la foto arriba) Walter Bender (El director del Laboratorio), David Cavallo (del grupo «El Futuro del Aprendizaje) y Mako Hill (Bien conocido por su trabajo en Debian, Ubuntu y Software Libre en general).

Mientras nos comíamos las pizzas con las que se puso el laboratorio, empezamos la discusión hablando del proyecto en general, sus implicancias sociales y los posibles problemas (pueden leer un artículo sobre esto aquí y sobre todo los otros artículos que se mencionan allí). No voy a comentar mucho sobre eso por ahora, aunque tal vez escriba un artículo con las respuestas de los muchachos del Media Lab más adelante.

Lo que me interesó más fue la siguiente etapa de la discusión, que se centro en el Hardware y Software del laptop. La ONG a cargo del proyecto (One Laptop Per Child) está en reuniones con Quanta (el fabricante de laptops más grande del mundo) decidiendo como se va a construir el Laptop, y el prototipo de carne y hueso está en este momento en Taiwán, así que nos tuvimos que conformar con maquetas en la reunión de ayer (foto más abajo).

Como se ha mencionado en otras partes, la máquina tiene especificaciones bastante interesantes. En particular, no tiene un disco duro sino que una tarjeta Flash que usa mucho menos energía, emite menos calor y es mucho más rápida que un disco duro. Como Flash tienen una vida más limitada que un disco duro, los diseñadores están trabajando en un sistema de archivos apropiado, y para hacer durar la memoria lo más posible, el Laptop (que tiene 128MB de RAM) no va a tener swap en el disco duro, así que a nivel del kernel (Linux, por supuesto) hay que lidiar con situaciones de poca memoria adecuadamente.

Para compartir información, el bicho tiene la tarjeta inalámbrica y los puertos USB, para poder conectar otro tipo de hardware si es necesario. La idea es que incluso en lugares donde no hay acceso a Internet, los niños puedan formar una red local de colaboración e intercambio de información. Si existe acceso a Internet, los laptops también pueden acceder a ella. Cuando los niños trabajan o juegan con el laptop, pueden escribir, usarlo en un modo de consola de juego (noténse los botones a los lados de la pantalla) o para leer libros. El «trackpad» abajo del teclado permite escribir o mover el cursor. La gente trabajando en el proyecto también mencionó que están buscando soluciones para analfabetos, que es un uso posible del laptop.

Además de las capacidades de formar una red, los diseñadores se están concentrando en hacer el laptop lo más resistente y con uso de energía lo más bajo posible (Ahí viene la famosa manivela que se puede usar para recargar el Laptop). La pantalla va a tener la capacidad de trabajar en color o blanco y negro, lo que plantea desafíos de diseño de aplicaciones… como dijo Walter Bender, los programadores no tienden a probar sus creaciones en pantallas pequeñas o en blanco y negro.

En otro aspecto del software, los desarrolladores están buscando soluciones que sean de código abierto/software libre. La idea es tomar aplicaciones y herramientas existentes. Proyectos como Mozilla salieron a la discusión, que aunque funcionalmente son excelentes, pueden mejorarse en términos de utilización de recursos. Al generar interés en ULPN, la idea es que gente interesada en ayudar pueda participar directamente en el proyecto o en aplicaciones como las de la Fundación Mozilla, GNOME, etc, en aspectos que son críticos para los laptops. De esa forma, el beneficio es mutuo (¿quién no quiere un Firefox que ocupe menos memoria?).

Y como mientras más mejor, el proyecto va a liberar el código pronto, para que la gente interesada pueda participar y aportar al proyecto. Para lo que no son programadores, van a haber muchas formas de ayudar. El proyecto tiene un wiki donde se puede encontrar más información de como ayudar en traducciones, documentación, programas educativos, etc.

Tal vez lo que más me gustó de la reunión es que la gente trabajando en el proyecto está imbuida de esa actitud en la que se basa el software libre: el laptop se va a entregar con cierto software instalado, pero todo es, como dicen ellos, «hackeable». Los usuarios van a tener la libertad de adaptar los computadores a sus necesidades, instalar el software que quieran o cambiarlo a voluntad. Al tener un modelo de desarrollo abierto, los diseñadores pierden control creativo pero se abren un mundo de posibilidades que ellos mismos reconocen no se pueden ni imaginar.

Aquí termina la historia. Ya eran las nueve de la noche cuando se terminó la reunión, con todas las cajas de pizza vacías y los cerebros dando vuelta con tanta información. Y ahora, a esperar que salga ese código y la oportunidad para colaborar.

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4 Comentarios »

  1. Carlos, estas trabajando con la gente del MIT Media Lab? Eso es sorpresa!!!

    Eduardo — 13 de enero de 2006 @ 1:55 pm
  2. Eduardo,

    No! El MIT Media Lab quería dar a conocer el proyecto a la comunidad de MIT en general, así que organizaron esta actividad para eso. Cuando lo ví en la lista de actividades, partí inmediatamente!

    Saludos

    Carlos — 13 de enero de 2006 @ 1:59 pm
  3. La idea es muy loable y fue lanzada con bombos y platillos en la Cumbre de Túnez. Creo que si logra cuajar será un hito innovativo en la parte arquitectónica. Pero parece poco pensada desde el punto de vista económico y sobre todo ambiental. En ese sentido la propuesta de un grupo británico con Ndiyo! parece mucho mejor y más aplicable para los más pobres y desheredados. Tu reporte de primera mano me parece excelente y me ha servido mucho para seguirle la pista a este asunto.

    Álvaro — 13 de enero de 2006 @ 7:52 pm
  4. Álvaro,

    No sabía del proyecto que tu mencionas. Algo he leído, pero la crítica que tu mencionas: “un usuario por computador es una manera carísima y ambientalmente insostenible de proveer redes de computación.» no es tan adecuada. Después de todo, esa es la forma en que todos los países ricos ven la computación, ¿no? Si nosotros creemos que es bueno tener computadores personales, ¿porque usar un criterio diferente para los más pobres?

    La idea de los «thin clientes» o clientes tontos es muy buena, y espero que les vaya bien. Pero tiene sus desventajas:

    • Asume que existe infraestructura (salas de computación, electricidad, etc) para instalar y hacer funcionar los equipos. Ese es uno de los problemas que ULPN quiere solucionar, al independizar los niños

    • No les da la oportunidad de aprender a los niños en su propio tiempo, al no poder usarlos en sus casas, y por lo tanto, los computadores serían usados de la forma que las escuelas determinen, no los niños.

    Sobre el tema ambiental, creo que es un buen punto. Pero me parece que Ndiyo! y ULPN pueden ser complementarios, porque se aplican a situaciones distintas. En lugares que tienen la infraestructura y un buen sistema educacional, «think clients» es una excelente solución.

    Carlos — 15 de enero de 2006 @ 12:04 pm

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