pero creo que Fake Steve tiene toda la razón: Android suena como vaporware.
pero creo que Fake Steve tiene toda la razón: Android suena como vaporware.
O patudos, si uno quisiera ser más diplomático. O “Padre Gatica, predica pero no practica”, si se quisiera echar mano de la rica herencia cultural de dichos nacionales.
Y es que el carerajómetro se fue a las nubes con el anuncio de que Microsoft & AT&T, gigantescas multinacionales, se oponen a que Google compre DoubleClick, una empresa de publicidad en línea. El argumento es que la compra va a dañar la competencia en el mercado de la publicidad en línea (otras consecuencias de la compra están se discuten en merodeando). Si, leyeron bien, Microsoft y AT&T están diciendo que la monopolización del mercado es malo para los consumidores.
Y claro, uno podría decir que el mercado de publicidad esta demasiado concentrado (aunque tengo dudas). Pero que estos dos gigantes, ambos con una historia nefasta que les ha significado ser divididas a la fuerza por ser un monopolio (ATT) y ser juzgado por usar su poder en el mercado ilegalmente para vencer a pequeños competidores (dos casos distintos en EEUU y en Europa), es el colmo de la hipocresía.
Tal vez la próxima vez tendremos a Apple dándonos lecciones de como tener plataformas abiertas, o de la RIAA de como tener una cultura verdaderamente libre.
Hay de todo en la viña del señor.
Caveat Emptor.
A von Clausewitz le gustaba decir que la guerra es una extensión de la diplomacia por otros medios. Y Viacom ha demostrado que en el mundo de los negocios la cosa es parecida: una vez que quedo claro que las negociaciones con YouTube no iban a ninguna parte, se decidió a atacar con una monstruosa demanda judicial por violaciones a los derechos de autor. ¿Funcionará la estrategia?
No hay ninguna duda que YouTube (GooTube para los amigos) aloja mucho material que esta protegido por el derecho de autor. Nada que decir. Los argumentos pro-GooTube son, por un lado, comerciales:
Dinosario, muere de una vez: Viacom representa una visión anticuada de los medios, y debería dejarse de lloriquear y adaptarse, o están condenados a desaparecer. Aunque este argumento no tiene mucha base en la ley, si tiene sentido de relaciones públicas. En vez de tratar de controlar cada bit de tráfico posible a sus sitios web y su contenido, Viacom debería usar GooTube para obtener ganancias con publicidad y usarlo como el mejor “people meter” de la historia.
Obviamente, este argumento no convence a Viacom. El argumento legal en contra de Viacom es mucho más sólido, me parece:
¿GooTube = Napster?: Para poder ganar esta demanda, Viacom va a tener que convencer a un jurado de que GooTube es malo, muy malo, tan malo como Napster o Grokster. Es decir, no basta que prueben lo que es evidente - que GooTube aloja videos protegidos por derechos de autor - porque la legislación americana tiene una provisión de “safe harbor” que dice mas o menos así: no eres legalmente responsable por tener material que viola derechos de autor si los sacas inmediatamente cuando el titular de los derechos te avisa. Que es exactamente lo que hizo GooTube hizó hace un par de semanas después de que Viacom les pidió que retiraran 100.000 videos.
Como GooTube esta cumpliendo con esas obligaciones, Viacom debe usar el argumento que se uso para matar a Napster y Grokster: Que GooTube no solo esta mirando para el otro lado mientras se usa su servicio para violar derechos de autor, pero que de hecho están incentivando esas violaciones. En el caso de Grokster, este razonamiento tuvo éxito en la Corte Suprema americana. Pero en el caso de GooTube, hay cientos de miles de videos habitando la larga cola de la cultura, lo que demuestra que GooTube es usado para muchísimo más que para violar los derechos de autor de unos pocos poderosos.
Sin duda, esta cosa se va a poner peliaguda rápido, y lo más probable es que mientras escribo esto abogados de Google y Viacom están negociando un armisticio. Lamentablemente, no solo es dinero lo que esta en juego, porque si GooTube desaparece, o más bien, el miedo a las demandas hace que futuros GooTubes no se creen, perdemos todos, y la red será mucho más aburrida.
Enrique Dans tiene un excelente artículo sobre el ataque que Microsoft esta montando contra Google por sus presuntas violaciones de derechos de autor.
Quizás lo más irónico de toda esta historia es que muy pocos siquiera se enterarían de estas historias si no fuera por el poderoso motor de filtración que es Google. Y ese motor se basa en hacer copias de sitios en Internet y realizar la magia de buscar todos los enlaces relevantes. Este uso legítimo y transformativo que hace Google de los sitios de la red - y que esta tratando de repetir con libros - es lo que permite que uno pueda encontrar en Google news los artículos a los que hace referencia Enrique en su artículo, a pesar de que esos artículos se encuentran protegidos con “todos los derechos reservados”. En el mundo que propone Microsoft, los usos legítimos son enemigos que combatir, no la clave del una cultura más rica y mas accesible, y de modelos de negocios exitosos como los de Google.
La tecnología de Google es a la vez la mejor palestra que las palabras de Microsoft podían esperar y, paradojalmente, la mejor prueba de que el mensaje del gigante de Redmond es extemporáneo y dirigido solo a los dinosaurios de los medios, no al resto de nosotros. Otra sería la cantinela, por supuesto, si Microsoft fuera el buscador número uno de la red.
(Hace un par de meses aparecieron aquí y en QLN una serie de artículos tratando de aclarar que es el Derecho de Autor, y porque es una pésima idea poner esos derechos en la misma bolsa con Patentes y Marcas y llamar al engendro resultante “Propiedad Intelectual”. En estas “Crónicas Marcianas” les contaré de ejemplos de la vida real en que gente que confunde sus derechos con “propiedad”.)
En 1976, el coreógrafo Ric Silver creo un baile llamado “The Electric Slide“, que tiene nada menos que 22 pasos deben ser ejecutados con precisión. Silver, nada de torpe, se apresuró a registrar el baile y por lo tanto.
Y resulta que además de ser el peor diseñador web de la historia (no se pierdan al hombre araña bailando “the slide”), Silver es un purista: si hay una cosa que le enferma es que alguien baile “The Electric Dance” sin seguir sus instrucciones (ver por ejemplo el instructivo video en YouTube, o este otro, que esta notable). O sea, odia a la gente que no puede bailar como es debido.
Y Ric, como cualquier persona en su (in)sano juicio, decidió usar el poder de Google y YouTube para encontrar a todos estos piratas bailarines, que se han atrevido a ejecutar su obra sin su bendición, y pedir compensación económica o que bajen los videos de sus sitios. La duda que me asalta es: ¿Si soy suficientemente malo para bailar, y no puedo bailar ni uno de los 22 pasos, todavía me puede demandar este renacuajo?
Con la DMCA estadounidense, sitios como YouTube tienen poca alternativa si reciben quejas tan ridículas como las de Silver. Y aunque sus demandas judiciales fallen, aún así cumplio parcialmente su objetivo: el que personas comunes y corrientes no puedan hacer uso legítimo de la cultura que los rodea. Y así es como terminamos en situaciones en que no somos dueños ni de los movimientos de nuestros propios pies.
¿Te has preguntado como diablos cayó tu correo electrónico a una lista de spam?¿O te gustaría tener distintas direcciones de correo para el trabajo, listas de correo, amigos, etc? Una solución, la típica, es simplemente tener distintas direcciones de correo, de forma que no se “contaminen” con spam la una a la otra.
Gmail ofrece una solución que es absolutamente brillante: digamos que tu dirección es jperez@gmail.com. Y digamos que quieres usar esa cuenta para comprar en Amazon, suscribirte a “El Diablo en los Detalles” (que vergüienza el autobombo), comunicarte con gente de tu pega, y comentar en blogs. Gmail te pemite agregar un “+” a tu dirección, y después una palabra, y todos esos email son enviados a tu cuenta. O sea, uno puede simplemente utilizar estas cuentas:
jperez+amazon@gmail.com, jperez+eldiablo@gmail.com, jperez+pega@gmail.com, jperez+blogs@gmail.com
Correos electrónicos a todas estas direcciones serán recibidas automáticamente en jperez@gmail.com. Así, puedes asegurarte que todas esas veces que tienes que usar tu correo para identificarte una vez en un sitio, puedes usar una dirección “nueva”. Cuando la dirección caiga (como pasa mucho) en malas manos, basta simplemente con usar un filtro y enviar los correos a la dirección contaminada con spam directo a la basura.
(Visto en 33Rockers)
Como comentaba hace un par de días (y ya había escrito algo sobre esto en Febrero), Christian escribió un artículo excelente en la mouse sobre la neutralidad de la red. Ahora, Claudio se le ha unido para explicar (en dos partes) de que se trata este asunto.
Para resumir lo ya dicho: Por razones históricas, internet nació con la famosa “neutralidad” incorporada en las entrañas. O sea, los protocolos están diseñados para ser democráticos: la información se transmite, mas o menos, en orden de llegada, y sin discriminar por contenido. Pero recientemente, algunas empresas (sobre todo las que tienen su negocio dividido entre telefonía e internet) están preocupadas por un futuro que demanda más y más ancho de banda y latencia (leáse películas y telefonía VoIP), y están buscando otras formas de ganar dinero, basicamente buscando crear una serie de bandas de calidad de transmisión por las que habrá que pagar extra. No necesariamente nosotros los usuarios, sino los proveedores de contenido (por ejemplo, Google. O tal vez Skype).
¿Y que nos importa? Bueno, como ya se ha dicho, Internet ha sido un espacio increíble para la innovación y el comercio, y por otro lado, una vía nueva de expresión de todo tipo.
Pero hay un elemento fundamental que creo que vale la pena agregar a lo ya dicho. La red funciona como sustrato para la innovación y la libre expresión porque, básicamente, es una meritocracia. Un proveedor de servicios como Google, una ONG como Derechos Digitales, o este modesto blog tienen una cosa en común: todos tenemos una dirección única en internet, y toda la plata del mundo no puede derrotar los contenidos inteligentes, las ideas novedosas y la popularidad ganada a punta de un buen servicio.
Los que tienen éxito en la red de hoy sin duda se pueden beneficiar de la experiencia que da el tiempo y de una cuenta corriente con muchos ceros, pero en un mundo donde cada bit de información es transmitido sin discriminación, son lo méritos los que determinan el éxito. Si los poderosos hubieran podido pagar por acceso privilegiado a los ciudadanos y clientes (y por lo tanto, impidiendo acceso a los menos privilegiados), ¿Como hubieran formado Google dos estudiantes de postgrado?¿O como se hubiera formado un movimiento político alrededor de los blogs?¿Si VTR pudiera discriminar acceso a contenido, que destino hubiera tenido la campaña Mi Primer PC… Pero de Verdad!?
El futuro es incierto, y no estoy muy seguro que la legislación que se esta proponiendo sea la mejor solución para este problema. El problema es legislar sobre un problema que todavía tiene pocas expresiones en la realidad (han habido solo discusiones de que tipo de internet no-neutral tendríamos en el futuro). ¿Es mejor esperar a que veamos un mal uso, o tratamos de predecir el futuro con las leyes? Voy a comentar sobre este tema, pero por ahora los dejo con un párrafo de un artículo sobre neutralidad escrito por Ed Felten:
Hay un buen argumento a favor de no hacer nada [sobre la neutralidad de la red] y dejar que la situación evolucione. La situación presente, con el problema de la neutralidad de la red sobre la mesa en Washington pero sin reglas que se hayan establecido, es en cierto modo ideal. Proveedores de Internet, sabiendo que discriminar en este momento haría que la regulación se volviera más necesaria, se están comportando de la mejor forma posible; y sin ninguna legislación, no tenemos que preocuparnos sobre el difícil problema de establecer límites y de como los mantenemos. Establecer una legislación fuerte en este momento arriesga effectos secundarios, y legislación regulatoria que fuera inefectiva removería la amenaza de la regulación. Si es posible mantener la amenaza de la regulación y dejar el asunto sin resolver, el tiempo nos dirá más sobre que legislación necesitaríamos, en el caso en que la necesitemos.
Para Leer: Claudio/Neutralidad (parte I) Claudio/Neutrlidad (parte II) Juque: La Neutralidad de la Red
Parece ser que los proveedores de Internet en Estados Unidos sienten que no están ganando suficiente dinero estos días, y que los proveedores de servicios en línea se están aprovechando de su nobleza.
Empresas como Verizon, Bellsouth y AT&T están declarando a los cuatro vientos que Google, Yahoo! y otros buscadores deben pagarles por el privilegio de usar su ancho de banda. En las palabras de Ed Whitacre, el CEO de AT&T:
“La Internet no puede ser gratuita… el que Google o Vonage pretendan usar estas “cañerías” gratuitamente es una locura.
¿De que está hablando Ed? Bueno, el cree que como Google y otros sitios exitosos generan mucho tráfico al proveer servicios de búsquedas, videos, mapas y otras cosas, lo más que justo es que Google comparta el costo de proveer internet a los usuarios de AT&T. En el mundo ideal de estas empresas, Internet dejaría de existir en su forma actual, y además de cobrar a los usuarios por el derecho a la conección, se le cobraría a distintos sitios y servicios de acuerdo a la calidad de conección que esos servicios requieren. A propósito, no sé donde leyó Ed que la Internet es gratuita, pero me encantaría saber donde puedo conseguirla, ¡así me ahorro los US$30 que gasto al mes en banda ancha!. Ni me quiero imaginar el cuanto paga Google por su acceso a Internet.
No es ningún misterio el problema que tienen estás empresas: Muchas de ellas proveen servicios de telefonía junto con acceso a Internet, y tecnologías como voz a través de Internet (VoIP) utilizadas por Vonage o Skype están amenazando sus fuentes de ingresos. Por otro lado, también ven una oportunidad de oro de comercializar otros aspectos de la red.
El peligro de este “modelo de negocios” que está siendo propuesto no solo afecta a empresas grandes. Si lograran su objetivo, sería difícil que la meritocracia de la red persista: Hoy en día, los proveedores de Internet deben ser neutrales con respecto al contenido que transportan en su infraestructura. O sea, yo compró ancho de banda y decido como “gastarla”, de acuerdo a los méritos de cada sitio o servicio que me interesa usar.
Es poco claro si este nuevo modelo les va a funcionar. Google ya se ha negado a pagarle a los proveedores de Internet, y no me imagino que sus clientes (nosotros) van a encontrar alguna ventaja en esta idea. Pero como dicen por ahí, en pedir no hay engaño.
Hace unos dias comentaba que Google se había llevado aplausos por resistirse al gobierno de Bush, que quería acceder a la información guardada en los servidores de búsqueda de la compañia.
Los aplausos se están extinguiendo rápido. Google ahora forma parte de la máquina de censura del gobierno Chino, uniéndose a Microsoft, Yahoo! y AOL, que con tal de tener acceso a un mercado gigante, han jugado con las reglas dictatoriales de Beijing, impidiendo acceso a la población de ese país a material que el gobierno considera ofensivo o políticamente peligroso.
El método ni los criterios usados por Google para censurar páginas es poco claro, pero news.com tiene un artículo donde usan el sitio de Google en Estados Unidos (Google.com) y en China (Google.cn).
Aquí van algunos ejemplos:
Falun Gong en Google.com - Falun Gong en Google.cn
(Falung Gong es una secta que ha sido prohíbida en China. Noten que todos los sitios en Google.cn que se refieren positivamente a ellos han sido eliminados)
Amnestía Internacional en Google.com - [Ausencia] de Amnestía Internacional en Google.cn
y por supuesto…
Ron Bacardi en Google.com - Ron Bacardi en Google.cn
Han varios que han argumentado, como Enrique Dans que “El gobierno chino ejerce censura, sí, pero ésta no resulta para nada “sofocante” o “absoluta”". Pero entendámoslo bien: no es por falta de voluntad. Si al gobierno se le escapan disidentes es solo porque Internet es intrínsecamente difícil de controlar, a pesar de todos los esfuerzos técnicos y recursos humanos que ha invertido el gobierno.
Al contrario de lo que argumentan en su defensa Google y sus cómplices, al facilitarle el trabajo a los censores ellos se han convertido en parte del problema, no de la solución. Y sin la libertad de informarse a si mísmos y al resto del mundo, hay pocas esperanzas de tener una China con un gobierno democrático y respetuoso de los derechos humanos.