Archive for Octubre, 2005

Bitácoras y la libertad de expresión

Domingo 09 de Octubre, 2005

Hoy leo a través de la bitácora de juque que se ha cerrado la bitácora de los trabajadores de la cuarta. Como bien dice Claudio en Quemar las Naves, las razones para el cierre son inciertas, pero el último post de la bitácora (guardado en bloglines) deja poca duda de que no fue una decisión voluntaria de los autores.

Sin saber los detalles del cierre, se me vinieron a la memoria tres casos que ejemplifican la pelea entre la libertad de expresión a través de las bitácoras y aquéllos que tienen “influencia” sobre los autores:

El primer caso fue en Febrero, cuando salió en las noticias que una azafata de la aerolínea Delta que fue primero suspendida y después despedida por publicar en su bitácora fotos que la empresa consideró poco apropiadas (ella en su uniforme profesional). Lo mismo le pasó a un empleado de San Gugle que comentaba sobre el día a día del trabajo en la compañia.

El segundo caso esta sucediendo en China. Microsoft y otras compañias estan ayudando al gobierno Chino a censurar la gente que quieren crear bitácoras que contienen palabras como libertad, derechos humanos o democracia en su título. Lindo, ah?

Finalmente, el tercer caso tiene que ver con la guerra en Irak: El Pentágono, ansioso por hacerle la vida más fácil a los soldados norteamericanos, les facilito acceso a Internet para comunicarse con sus familias y amigos y disminuir el estrés de combate y otros problemas. Poco se imaginaron que esa facilidad de acceso a la red generaría una nueva raza de autores de bitácoras, los milbloggers (military-bloggers). Como dice el artículo en la revista Wired (The Blogs of War), esta subcultura dentro de las bitácoras no es homogénea, pero si da espacio para que mucha información salga al mundo que de otra forma no se sabría.

Desde el gobierno Chino hasta la Cuarta, pasando por el Pentágono, Google y Delta, instituciones de todo tipo se han enfrentado o tendrán que enfrentarse a la fuerza inherente de las bitácoras: cualquiera con acceso a Internet puede leerlas, y el ejercer control implica necesariamente una discusión sobre la libertad de expresión. En la mayoría de los casos son los “jefes” los que se llevan la peor parte en la discusión pública del tema.

En el caso de la azafata, al menos en EEUU la ley esta sin duda del lado de la empresa: al mezclar la imagen institucional (uniforme, el nombre de la empresa, etc) con su blog personal (lo mismo hizo el tipo que trabajaba para Google) cruzó la línea entre la libertad de expresión individual y el derecho de la empresa a que sus empleados actuen de acuerdo a ciertas reglas y estándares que esa misma empresa es (más o menos) libre de establecer.

En el segundo caso, es censura sin justificación alguna. George Orwell, te presento a Bill Gates. Bill, este es George.

En el tercero, el Pentágono ha tenido que tener mucho cuidado. No dudo que si pudieran cerrarían todos los blogs de los soldados, pero sería muy mala publicidad. Así que por ahora le han seguido la corriente al tema, aplicando las mismas restricciones que se le aplican a la prensa en general (no discutir tácticas militares, por ejemplo) pero dejando pasar impresiones personales sobre el conflicto.

Nada de lo que leí en los archivos de bloglines justifica en mi opinión usar el peso de “donde manda capitán…” para cerrar el blog de la cuarta. Por ahí puede ser que Claudio tiene razón, y estaban preocupados por la competencia a la bitácora oficial del diario. Espero que al final se sepa lo que pasó, y tengamos más claro hasta que punto tienen libertad los periodistas de la cuarta (y otros diarios) para discutir lo que les pasa en la vida diaria.

En cualquier caso, espero que los autores reabran la tienda en otra parte, sin usar el nombre del diario ni mencionarlo, para que podamos seguir disfrutando de los periodistas de la cuarta… sin censura.

Microsoft y el FUD

Viernes 07 de Octubre, 2005

FUD es un concepto gringo que significa Fear (Temor), Uncertainty (Incertidumbre) y Doubt (Duda)… el sembrar dudas y hacer acusaciones vagas sobre un adversario comercial como una técnica de mercadeo.

Leyendo las noticias atrasadas mientras estuve desconectado, me encuentro con este ejemplo perfecto en la Nación, donde Augusto Cubillos, Gerente de la División de Soluciones Corporativas de Microsoft Cono Sur, nos da una lección sobre el código abierto y la neutralidad tecnológica.

El primer punto del Señor Gerente es simple: El modelo de negocios de Código Abierto es insustentable. ¿El Argumento? Bueno, no tiene, excepto que Larry McVoy, dueño de un software comercial decidió no convertir su producto a Código Abierto. Un argumento con el mismo peso que si Bill Gates dijera que no quiere liberar el código de Windows. ¿Y qué? No será mejor citar a Red Hat, Novell y JBoss, empresas que sí son de código abierto, y que ganan plata, venden acciones y si, le pagan un sueldo a sus empleados? Pero claro, todo el mundo sabe que Linux es creado por chascones trabajando en su tiempo libre…

(De hecho, el rumor es que Linus Torvalds, el creador de Linux, ha trabajado los últimos 15 años medio tiempo como programador, y el resto del día limpiando baños, friendo hamburgesas y recientemente, trabajando como guardaespaldas, todo para poder mantener a su familia.)

El señor Cubillos nos quiere convencer de otra cosa: que la neutralidad tecnológica es buena. Pero con los argumentos equivocados. Se queja de la elección de Brasil de usar Linux, que, dice él, fue una decisión política, no técnica. ¿Cuál es la explicación entonces de la misma elección de parte del Gobierno de Munich y otros gobiernos europeos?¿Son todos unos fanáticos que odian a Gates? En la versión del mundo de Microsoft, un gobierno que elige cualquier otra cosa que no sea Windows (que es lo que usaba Brasil, Munich, China y otros antes de elegir Código Abierto) atenta contra la “neutralidad tecnológica”. Con esa lógica, ningún gobierno puede hacer una elección de Software.

Artículos como el del Sr. Cubillos no hacen más que negar una realidad evidente: El código libre, como modelo de desarrollo de software y de negocios, llegó para quedarse. Ahora viene la discusión de si es la mejor opción para Gobiernos, otras instituciones e individuos. El seguir atacando el concepto mismo del Código Abierto, incluso con la pobre evidencia presentada en la Nación, no es más que… FUD.

P.S. A propósito, el Sr. Gerente repite (como todo lo demás en su árticulo) los argumentos que vienen de los cuarteles generales, incluyendo el que la medida objetiva para comparar sistemas es Costo Total de Propiedad (TCO), una medida que incluye no solo las licencias (en lo que Microsoft pierde por goleada) sino los costos de migración, entrenamiento en Linux y otras cosas. Por supuesto, esos análisis nunca incluyen problemas de seguridad como virus y otros “detallitos” que son una plaga para los usuarios de Windows.

Nuestro PC y la Inoperancia Digital

Viernes 07 de Octubre, 2005

Con ya más de una semana de escrutinio público y muchos comentarios en la prensa, sitios comuntarios y bitácoras, queda poco que decir sobre el fin (al menos en su parte formal) de “Mi Primer PC… pero de Verdad!”. Los que trabajamos más cercanamente en la campaña (saludos a todos!!) terminamos agotados, lo que explica el silencio de una semana que acordamos mientras nos veíamos las caras en el Liguria mientras se compartían sus schops (tuve la suerte de visitar la patria para el 18).

Queda poco que decir (bueno, no tan poco), más que agradecer a los miles que firmaron y confiaron en nosotros, a los cientos que nos enviaron correos electónicos dándonos alternativas a las comparativas que fuimos poniendo en el sitio, a los que ayudaron en la difusión al escribir en sus blogs y los que mandaron comentarios a la campaña.

Y aunque no han faltado los críticos, por lo que he leído el recibimiento a “Nuestro PC” ha sido positivo: Para los mas geeks entre nosotros, la superioridad técnica es clarísima, la oferta de Internet es mejor y el tener un sistema operativo profesional y de código abierto como SuSE es un importante paso adelante en términos de neutralidad tecnológica. Para los menos geeks, “Nuestro PC” ofrece una alternativa más barata (Ok, no tanto como nos habría gustado), una red de voluntarios para ayudar y una garantía de un año (el doble de MPPC).

Esta oferta alternativa, generada a través de los esfuerzos de unos cuantos blogeros y otras tantas empresas que sin duda vieron el potencial comercial del tema, es la prueba final de que el programa del gobierno pudo ser mejor. Entendámoslo bien: Si un grupo minúsculo de ciudadanos armados con las firmas silenciosas de unos miles puede ir a golpear las puertas de las empresas y conseguir, en 6 semanas, una programa real y mejor que el que el gobierno bendijo después de 14 meses de “esfuerzo” de parte de otras empresas privadas, hay algo que huele mal en todo el proceso.

No hay otra forma de llamarla que inoperancia digital: la ingenuidad y complacencia de los encargados de la Agenda Digital y de los que los apoyaron en la Moneda de creer que este tema se podía dejar en las manos del mercado. Y no es la idea la de atacar al gobierno en general, que ha hecho cosas muy buenas en otras áreas, donde ha logrado pasar de las buenas intenciones en el papel (como las hay en la Agenda Digital) y ha puesto pega detrás de los discursos para mejorar otros programas sociales.

El deseo de que el gobierno se involucre puede ser mal interpretado como el deseo de que el “hermano mayor” intervenga en nuestro nombre. Nada puede estar más alejado de la verdad. Por semanas de reuniones con los privados y el gobierno esperamos que este último se pusiera las pilas y se involucrara en la negociación, y eso porque nosotros representamos a 14000 personas y ellos, a 15 millones. No tuvimos éxito, aunque el gobierno no dudo de subirse al carro cuando pudieron. Si el gobierno actuara con la misma ineptitud y poco involucramiento en otros temas como lo ha hecho en este caso, tendríamos que esperar a que McDonald’s ofreciera almuerzos en las escuelas públicas, empresas constructoras se ofreciera a mejorar las carreteras y las isapres ofrecierán cobertura catastróficias de lo buena onda que son.

Y es que es increíble que el gobierno no entendiera un hecho básico: La “brecha digital”, como otras inequidades en la sociedad, surge exactamente porque los mercados funcionan como lo hacen, con poco interés por los que no tienen el poder comprador para los productos ofrecidos. Con “Mi Primer PC”, el gobierno creo una marca más, sin impulsar a esos mismos mercados a asumir un rol social.

Con “Nuestro PC” hemos avanzado en la dirección correcta, con algo mejor y más justo (esperamos que el financiamiento sea más accesible). Pero la Brecha seguirá ahí, vivita, coleando y creciendo, mientras los que nos representan a todos no se decidan a tomar un rol activo. Más activo, digamos, que dar conferencias de prensa.

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